Diario De Un Adicto

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Diario de un Adicto

Os iremos relatando nuestras aventuras desde las páginas de este diario

Capítulo 1: Rumbo a Barcelona

Paginas del DiarioPostado por Pablo 20 feb, 2018 15:53:16

Arrancamos esta nueva sección ante la que muchos os sorprendereis, os quedaréis ojipláticos y no sabréis de qué va hasta leer estas primeras líneas. Pero tranquilos, todo tiene su explicación. Como muchos sabréis durante largo tiempo he escrito reseñas y reviews de sala de escape, lo cual me llevó a conocer a Escape Adictos. Con el tiempo, y tras una dura negociación, me reclutaron, y pensamos en que podía seguir escribiendo, pero no iban a ser las típicas reviews de salas (esas podréis leerlas en Círculo8); ya que de eso, se hace en vídeo en directo (los cuales os recordamos que no debéis dejar de ver). Es por ello que nació este diario; un lugar donde reflejar el otro lado de las vivencias y anécdotas que acompañan a las salas. Pero la mejor forma de que lo comprendáis es arrancando, así que como toda buena gran historia… hay que empezar por el principio.

Y este no es otro que un viernes a las 4 y media de la mañana escuchando resonar el despertador en mi habitación. Legañas a cuestas, y tras una buena aunque rápida ducha me puse rumbo junto a mi maleta a coger el tren. Un tren con rumbo a Barcelona, que por aquello de economizar, nos había llevado a Víctor y a mí a cogerlo a horas intempestivas en las que mis ojos no discernían si, como se suele decir, “habían puesto las calles”. El tren que no tardó en arrancar destino a la ciudad condal y entre los diferentes intentos de no sucumbir al sueño tratábamos nos poníamos en comunicación con el otro operativo; ya que Samu, Laura y Txuxi tomaban el mismo rumbo pero en coche.

Antes de nada hay que aclarar, querido lector, que en este arco argumental en el que nos encontramos yo aún no formaba parte oficial de Escape Adictos, si no que ésta era una ruta en la que ellos junto a Círculo 8, o Círculo 8 junto a Escape Adictos, visitaríamos unas cuantas salas (que no eran pocas) de Barcelona. Aclaración que os hará sin duda entender eventos posteriores que contaremos en este primer día.

Una vez en Barcelona, esperamos tomando un buen pan tumaca (o al menos esa era la intención) la llegada del resto de integrantes del equipo, y nuestra entrada al piso que habíamos alquilado por Airbnb para estos días, desde ahora denominado piso franco. Y que mejor manera que iniciar este viaje que preparando mis clásicos macarrones (podéis contemplarlos en la foto adjunta), también conocidos como “carne con macarrones”. Estos fueron degustados y no sobró ni una pizca, haciendo que luego más de uno dijese… que no había sido buena idea tomar eso antes de jugar nuestra primera sala.

Y es que tras coger fuerzas, que mejor que ponerse en la piel de un equipo Swat y afrontar la misión que OpenMind nos tenía preparados. Misión que logramos con éxito tal como podéis apreciar en nuestro vídeo en directo, y momento en el cual, las camisetas empezaron a volar ante el nivel de la sala. No tardamos en poner rumbo a nuestro próximo destino pero antes debíamos hacer una cosa…

Y es que no podíamos ir cerca de la playa y no pisarla, por ello tal como podéis ver en las fotos, disfrutamos del buen tiempo pese a ser diciembre y no nos metimos al agua de puro milagro. Un momento muy chulo en el que he de decir, me sentí por primera vez dentro del grupo, y eso es algo que nunca se olvida querido lector. Pero dejémonos de sentimentalismo y pongamos rumbo a la siguiente sala de escape… hablamos de G-Point.

La llegada era curiosa cuanto menos, teníamos ganas de ver que había tras ese gran complejo del que tanto habíamos oído hablar, y lo que vimos sorprendió en cuanto a lo grande que era el local, pero no en otros aspectos. Lo cierto es que notamos algo de frialdad en el trato, y muy protocolario todo… la sala en sí (La Cripta de los Vampiros) no fue la mejor que hicimos, creemos que en ambientación no estaba mal, pero las pruebas eran algo simples… la idea de esta crónica es no contar nada de las salas, pero creo que merecían saber nuestra opinión ya que no salimos con muy buenas sensación y de ahí que no hiciéramos vídeo en un primer momento.

De improviso añadimos al a ruta una sala de la cual habíamos oído hablar muy bien. Esta no era otra que Encrypt a la cual nos atrevimos a reservar pese a dudar si pasaríamos mucho miedo. Pero no adelantemos acontecimientos, antes había que cenar, así que pusimos rumbo en busca de un buffet asiático que fue llamativo por varios puntos. En primer lugar por ser un restaurante asiático en el cual los camareros eran hindús… algo que sorprendía cuanto menos… pero lo más sorprendente bajo mi punto de vista es que el lugar, denominado “Wook: Dim Sum”, no tuviese ni la opción de Wook… ni los famosos Dim Sum… curioso cuanto menos compañeros de la nave del misterio… Un misterio que nos llevó a resolver la desaparición de Ángela en una sala que nos revitalizó tras el juego de escape anterior y nos dio fuerzas para encarar el tramo final del día.

Y es que, masocas nos podréis llamar, pese a llevar desde las 4 de la mañana en pie…no tuvimos mejor idea que hacer una última sala a las 11 de la noche ni más ni menos…. Algo que para lo que muchos era un suicido para nosotros fue la mejor manera de espabilarnos y no caer dormidos pronto. Sin duda, una de las salas en la que mejor lo pasamos, más activos estuvimos y todo gracias a Yerai al cual le mandamos un saludo desde aquí. Fue en Fear, donde gracias a su juego de zombies, vivimos una experiencia de lo más inmersiva en la que posteriormente le dimos al propio Game Master y creador de esta maravilla “Fear” al verse rodeado de todos sin la camiseta. Un sala perfecta para cerrar este primer día tan intenso.

Al día siguiente… decidimos viajar en el tiempo, montarnos en una nave, pasar mucho miedo y ser unos verdaderos mineros… pero eso, es otra historia que será contada a su debido tiempo… hasta entonces… ¡CAÑA AL CANDADO!





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